Gestión del Riesgo de Lavado de Activos

Declaración sobre la Política para la Gestión del Riesgo de Lavado de Activos y Contra la Financiación del Terrorismo

EXPRESO BOLIVARIANO es una Organización cuyo objeto social principal está dirigido a prestar servicios relacionados con el transporte intermunicipal regular y ocasional de pasajeros por carretera dentro del territorio nacional, ocupándose y fortaleciendo día a día sus servicios, logrando de esta forma ser la Empresa de Transporte líder en Colombia.

Para mantener ese prestigio y como una estrategia corporativa de conservación del Buen Nombre, el máximo órgano directivo de la Empresa, aprobó la adopción e implantación del Sistema de Administración del Riesgo de Lavado de Activos y Contra la Financiación del Terrorismo –SARLAFT- como una herramienta para gestionar en forma oportuna y efectiva los diferentes riesgos inherente a las actividades misionales y los procesos de apoyo que se desarrollan en la Empresa.

Si bien en la actualidad la empresa no tiene la calidad de Sujeto Obligado a adoptar mecanismos frente al riesgo de LA/FT, si somos conscientes que nuestra actividad y algunos de sus procesos como el conocimiento de los Afiliados e Inversionistas, la vinculación de Empleados, la contratación de Proveedores, hasta la comercialización de tiquetes son sensibles al riesgo; por esto, el SARLAFT es una gran apuesta de Autocontrol-Regulación con la que EXPRESO BOLIVARIANO entra en sintonía con las políticas para combatir desde su rol, delitos graves como el Lavado de Activos y la Financiación del Terrorismo

El modelo SARLAFT está conformado por Etapas y Elementos que incluyen políticas, procedimientos, herramientas tecnológicas, el uso de listas restrictivas como la Clinton y la ONU, documentación de los procesos, matrices de riesgo, mapas de riesgo, un Oficial de cumplimiento que valida la aplicación de los procedimientos, un código de ética y conducta, capacitaciones y otro sinnúmero de elementos que le sirven EXPRESO BOLIVARIANO para tener continuidad en el negocio, garantizar las sanas prácticas comerciales, aumentar su reputación, disminuir la ocurrencia de delitos y ante todo proteger las relaciones de negocios que se establezcan con otras empresas.